Chapter 5:

Roles de Género en el Reino

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Yahweh creó a la mujer como ayuda idónea a su hombre correspondiente.

Génesis 2:18
18 Y dijo Yahweh Elohim: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
(18) וַיֹּאמֶר יְהוָה אֱלֹהִים לֹא טוֹב הֱיוֹת הָאָדָם לְבַדּוֹ | אֶעֱשֶׂהּ לּוֹ עֵזֶר כְּנֶגְדּוֹ

Esta palabra “idónea” es la palabra hebrea négued (נֶגְד), y se refiere a una contraparte.

H5048 négued; de H5046; frente, i.e. parte opuesta; espec. contraparte, o cónyuge; usualmente (adv., espec. con prep.) en contra de o antes: adelante, delante, de, desde, en dirección a, enfrente, lejos (de), presencia, vista.:

La mayoría de las traducciones tradicionales nos dicen que Yahweh hizo a Havvah (“Eva”) de una costilla de Adam.

Génesis 2:21
21 Entonces Yahweh Elohim hizo caer sueño profundo sobre Adam, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
(21) וַיַּפֵּל יְהוָה אֱלֹהִים תַּרְדֵּמָה עַל הָאָדָם וַיִּישָׁן | וַיִּקַּח אַחַת מִצַּלְעֹתָיו וַיִּסְגֹּר בָּשָׂר תַּחְתֶּנָּה

Esta palabra “costilla” es en realidad la palabra hebrea “tselah,” y no se refiere a una costilla, sino a un lado.

H6763 tselah; o (femenino) צַלְעָה tsalá; de H6760; costilla (como curvada), literalmente (del cuerpo) o figurativamente (de una puerta, i.e. hoja); de aquí, lado, costado, literalmente (de una persona) o figurativamente (de un objeto o del cielo, i.e. cuadrante); arq. (especialmente piso o techo) madera o viga (sola o colect., i.e. piso): aposento, cámara, esquina, hoja, lado, lateral, madera, parte, pavimento, tabla, viga.

Lo que Yahweh hizo, entonces, fue tomar la parte femenina de Adam y convertirla en su ayudante. Es por eso que ella es su complemento.

Es obvio que los hombres y las mujeres han sido creados diferentes, al igual que los niños son diferentes que las niñas. Ninguno de los dos es “mejor” que el otro, pero Yahweh ordenó que los hombres, en general, asuman el papel principal, mientras las mujeres ayuden a sus esposos. Sin embargo, algunas personas nos dicen que después del sacrificio de Yeshúa, ya no hay roles de género para los hombres y las mujeres. Este argumento se basa generalmente en Gálatas 3:28, donde el apóstol Shaul nos dice que no hay ni hombre ni mujer en el Mesías Yeshúa.

Galatim (Gálatas) 3:28
28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Yeshúa el Mesías.

Los que favorecen prescindir de los roles de género también nos recuerdan que Yeshúa dijo que en la resurrección no seriamos ni hombres ni mujeres, sino que seremos como los ángeles (mensajeros) de Elohim.

Mattityahu (Mateo) 22:30
30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Elohim en el cielo

Como explicamos en “Apocalipsis y el Fin de los Tiempos”, Yeshúa está hablando del tiempo en que la tierra ya se ha acabado y nuestros espíritus sean elevados al cielo, hasta el día del juicio final. Durante este período de tiempo no vamos a tener cuerpos físicos (o género), porque seremos puramente espirituales. Sin embargo, aquellos que son seleccionados para pasar a la nueva tierra seguramente tendrán cuerpos físicos (y género físico) una vez más. Podemos ver esto en Isaías 65:20, que nos dice que habrá “viejos” (es decir, los hombres), y también “hijos” en la nueva tierra (si hay niños, entonces seguramente hay parejas casadas).

Yeshayahu (Isaías) 65:17-20
17 Porque he aquí que Yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni vendrá más al pensamiento.
18 Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que Yo he creado; porque he aquí que Yo traigo a Jerusalem alegría, y a su pueblo gozo.
19 Y Me alegraré con Jerusalem, y me gozaré con Mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor.
20 No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que no cumpla sus días; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.

A pesar de que no vamos a tener roles de género cuando estemos delante del trono de Elohim, es claro que aún habrá roles de género naturales aquí en la tierra. Pero ¿Por qué razón? Por su parte, el judaísmo rabínico sugiere que un hombre tiene tres funciones, que se describe como las “tres P” (en inglés). Un hombre debería ser 1) el sacerdote de su hogar, 2) el proveedor para su familia, y 3) el protector. Estas “tres P” nos dan una descripción razonable del papel que desempeñan la mayoría de los hombres. Los hombres básicamente son los guerreros que están llamados a proteger, proveer para sus familias y representar a sus familias en todas las reuniones israelitas.

En contraste a esto, el judaísmo rabínico sugiere que el papel de la mujer es 1) cubrirse, a fin de no provocar o atraer la innecesaria atención masculina, 2) ser una empresaria astuta, y 3) amar la Torah. Si bien, hay mucha sabiduría en estas descripciones, solo rasguñan la superficie de los diversos roles que debe desempeñar cualquier mujer amante de la Torah, no solo como esposa, sino también como madre, como miembro de su familia y como parte de la sociedad israelita en general.

Otros miran a los roles tradicionales de las mujeres cristianas, y sugieren que una mujer no debe trabajar fuera del hogar. Estos nos dicen que el lugar correcto de una mujer es sólo dentro del hogar, con la crianza de los hijos. Aun cuando este es un estilo de vida válido para aquellos que pueden hacerlo, las familias judías han criado a sus hijos en escuelas comunitarias desde tiempos antiguos. De hecho, Shaul fue también el producto de la educación basada en la comunidad.

Ma’asei (Hechos) 22:3
2b Y él les dijo:
3 Yo, de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Elohim, como hoy lo sois todos vosotros.

Es cierto que, dada la opción, muchas mujeres prefieren quedarse en casa y criar a sus hijos a tiempo completo. Sin embargo, la Escritura no confina a las mujeres al hogar. Por ejemplo, Proverbios 31 canta las alabanzas de una “mujer de valor” (KJV), que también se le llama “mujer virtuosa” en otras versiones.

Mishle (Proverbios) 31:10
10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
(10) אֵשֶׁת חַיִל מִי יִמְצָא | וְרָחֹק מִפְּנִינִים מִכְרָהּ:

En hebreo, la palabra “valor” es kjáil (חַיִל), se puede traducir de diferentes formas. Lo que significa esencialmente es un guerrero o un soldado.

H2428 kjáil; de H2342; probablemente fuerza, sea de hombres, medios u otros recursos; ejército, riqueza, virtud, valor, fortaleza.

Nuestros antepasados tenían un dicho para las esposas que siempre trabajan duro para cuidar de la familia, y que no se quejaban cuando las cosas se ponían difíciles. Ellos le alaban diciendo: “Ella es un soldado de verdad!” Este es el mismo significado.

En Proverbios 31, un “Eshet Cháyil” (mujer de valor) es alguien que, a través del trabajo diligente, prudencia y trabajo duro, se ocupa no sólo de su esposo y de su familia, sino también de los de la fe que están en necesidad.

Mishle (Proverbios) 31:10-24
10 Mujer de valor, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11 El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
12 Le da ella bien y no mal, todos los días de su vida.
13 Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
14 Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.
15 Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.
16 Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.
17 Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.
18 Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.
19 Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.
20 Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.
21 No tiene temor de la nieve por su familia,
Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
22 Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.
23 Su marido es conocido en las puertas,
Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
24 Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader.

Mientras que la sociedad efraimita idealiza, a veces, a las mujeres débiles y pasivas que no pueden afirmarse, la sociedad judía premia a las mujeres exitosas, resistentes y capaces. También premian la educación en sus mujeres, así como la visión para los negocios. Buscan una “Eshet Cháyil”, una mujer guerrera que no solo ama y cuida, sino que también es inteligente y sabia.

Pero ¿cómo deberían interactuar los hombres con las mujeres? ¿Cuáles son sus roles dentro del cuerpo? La Escritura nos dice que Israel es el ejército del Elohim viviente, así que tiene sentido extender esa misma analogía a la familia.

En un constructo teórico, si nos fijamos en la familia como una subunidad del ejército de Elohim, entonces tendría sentido decir que los hombres serían los análogos a los oficiales, y que su trabajo consiste en tomar las decisiones difíciles, y guiar a la unidad con el ejemplo. Las mujeres deberían ser los análogos de los oficiales comisarios (los sargentos o suboficiales), su trabajo es llevar a cabo las decisiones del oficial con sabiduría. Los niños serían análogos a los hombres alistados, y deben recibir las órdenes y la dirección de los sargentos.

Las personas que no han estado en las fuerzas armadas a veces piensan que ser un oficial tiene que ver con dar órdenes, y “siempre mandar” a los soldados. Esto puede ser cómo algunos de los militares menos efectivos dirían, pero una de las cosas que más recuerdo de mi época en el ejército, es la forma en que los oficiales estuvieron adelante, y guiaron con el ejemplo. Si los oficiales no guían desde el frente, dando el ejemplo, tomando decisiones sabias, y cuidando de sus soldados, su unidad no funcionará bien. Es sólo cuando el liderazgo se predica con el ejemplo (y con amor) que las tropas querrán seguirlos. ¿Acaso no hay un paralelo con Yeshúa?

Ephesim (Efesios) 5:25
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como El Mesías amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella…

El Mesías nos dio el ejemplo de cómo debemos caminar. Nosotros deberíamos querer seguirlo, porque Él nos amó primero. ¿No es obvio el paralelo?

Ephesim (Efesios) 5:28-29
28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también el Mesías a la iglesia….

Debido a que los oficiales tienen la autoridad para dirigir, también son responsables de todo lo que sucede (o no sucede) bajo su mando.

Luqa (Lucas) 12:48b
48b porque a todo aquel a quien se le haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

Los oficiales que creen que la solución es simplemente gritar hasta que se salen con la suya, son malos oficiales. Pero los oficiales sabios saben que es necesario involucrar a los soldados desde la profundidad, en sus mentes, para obtener una respuesta positiva voluntaria. ¿No es lo mismo entre los esposos y las esposas (y los niños)?

Génesis 3 nos muestra la naturaleza carnal de los hombres y las mujeres. Las mujeres, por lo general, son más impulsiva (basadas en sus emociones), y por esto, deben seguir la toma de decisiones de los hombres. Los hombres, sin embargo, no están acostumbrados a entrenar o supervisar adecuadamente a sus mujeres, y cuando sus mujeres cometen errores, quieren culpar a las mujeres, en lugar de asumir la responsabilidad.

B’reisheet (Génesis) 3:6-13
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió, así como ella.
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
8 Y oyeron la voz de Yahweh Elohim que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Yahweh Elohim entre los árboles del huerto.
9 Mas Yahweh Elohim llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
11 Y Elohim le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?
12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
13 Entonces Yahweh Elohim dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

A pesar de que el versículo 6 da a entender que Adam estaba de pie junto a su mujer, Adam trató de echarle la culpa a su esposa, en lugar de asumir la responsabilidad de todo este episodio, como debería haberlo hecho. Esto muestra la tendencia natural de los hombres, de querer eludir la responsabilidad. El versículo 12 implica que incluso Adam trató de culpar a Yahweh por lo que pasó, sugiriendo que, si Yahweh le hubiera dado una mujer distinta, este evento no hubiera pasado, a pesar de que Adam era responsable por su mujer.

Como resultado de este juicio, Yahweh le habló a Havvah de la necesidad de someterse a la autoridad de su Esposo. Luego le dijo a Adam que su responsabilidad era la de tomar decisiones solamente basado en Su voz (la de Elohim), en vez de escuchar la voz de su Esposa (u otra persona).

B’reisheet (Génesis) 3:16-19
16 A la mujer Dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
17 Y al hombre Dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

Tradicionalmente, el trabajo del oficial es llevar a los soldados a batalla (literalmente o espiritualmente), entonces el trabajo del suboficial es de ejecutar la misión ayudando y manteniendo las necesidades de los soldados (Por ejemplo, la comida, la ropa y el agua). Debería se sabido que, el suboficial no es simplemente sólo un telón de fondo, o una de las figuras de fondo. Una buena relación es vital para tener éxito, y a menos que el oficial tome enserio a su suboficial y escuche su consejo y mantenga una relación fuerte con él, no va a poder tener éxito en el ejército.

Pero ¿cómo debería ser manejado este asunto entre los hombres y las mujeres? Algunos sugieren que las mujeres no pueden hablar en las asambleas por lo que dijo el Apóstol Shaul en 1 Corintios 14:34-36

Qorintim Aleph (1ª de Corintios) 14:34-36.
34 vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la Torah lo dice.
35 Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.
36 ¿O Acaso ha salido de vosotros la palabra de Elohim, o sólo a vosotros ha llegado?

Este es un pasaje que no ha sido entendido muy bien. En los versículos 34 y 35, Shaul parece estar diciendo que las mujeres deben guardar silencio en las asambleas, donde se cita la Torah como su autoridad. Sin embargo, esto es muy curioso, ya que la Torah no dice nada en absoluto acerca de esto. Por cierto, si lo leemos mal, podemos concluir que Shaul está agregando a la Torah.

Luego, para hacer las cosas aún más confusas, el versículo 36 hace una afirmación que parece estar completamente fuera de foco, y sin embargo ahí está, tanto en el griego como en el arameo. Entonces, ¿qué hacemos con esto?

El problema en el Griego “Textus Receptus” se encuentra principalmente en una traducción muy pobre. El versículo 36 del Textus Receptus comienza con la preposición palabra griega “e”. La Concordancia Griega Strong G2228 nos dice que esta palabra describe una distinción. Indica disyunción. “¡O!”

G2228 e; partícula primaria de distinción entre dos términos conectados; disyuntiva, o; comparativa, que: o, ni. A menudo usada en conexión con otras partículas. Compare especialmente H2235; H2260, H2273.:

En palabras más simples, la partícula “¡e!” indica un marcado contraste entre las cosas que se unen. Nos dice que hay un contraste considerable entre los versículos 34 y 35 y el versículo 36. Cuando se usa al inicio de una frase esta palabra puede significar “o”, pero por lo general significa algo más a lo largo de las líneas de “¿Qué?” (Como en “¡Qué tontería!”). Esta palabra tiene el mismo significado que la expresión judía ¡Oh! (es decir, “¡Oh, mis enemigos!”); Y, como veremos, Shaul probablemente lo escribió como ¡O! en el hebreo original.

En el primer siglo no había comillas en hebreo, arameo o griego. Por lo tanto, aunque Shaul no se refiere específicamente que está citando, en los versículos 34 y 35, el hecho de que indica un marcado contraste al comienzo del versículo 36 nos dice que los versículos 34 y 35 no son sus propias palabras. Teniendo todo esto en mente, echemos una mirada a este pasaje.

1° de Corintios 14:34-36
34 [Citando:] “vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la Torah lo dice”
35 [Aun Citando] Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.” [Fin de Cita]
36 [Respuesta Shaul] ¡Qué tontería! ¿La palabra de Elohim salió de ustedes? (es decir, se originó) ¿O sólo llego a ustedes?
1Co 14:34 αἱ γυναῖκες ὑμῶν ἐν ταῖς ἐκκλησίαις σιγάτωσαν· οὐ γὰρ ἐπιτέτραπται αὐταῖς λαλεῖν, ἀλλ᾿ ὑποτάσεσθαι, καθὼς καὶ ὁ νόμος λέγει.
1Co 14:35 εἰ δέ τι μαθεῖν θέλουσιν, ἐν οἴκῳ τοὺς ἰδίους ἄνδρας ἐπερωτάτωσαν· αἰσχρὸν γάρ ἐστι γυναιξὶν ἐν ἐκκλησίᾳ λαλεῖν.
1Co 14:36 ἢ ἀφ᾿ ὑμῶν ὁ λόγος τοῦ Θεοῦ ἐξῆλθεν, ἢ εἰς ὑμᾶς μόνους κατήντησεν;

En esencia, Shaul reprende al autor de los versos 34 y 35, diciendo: “¿Dónde está este mandamiento de la Torah que nadie ha visto, excepto tú? ¿Quién crees que eres tú, de entre todos, por lo que haces reglas que nadie más ha oído hablar? ¿Eres Elohim? ¿Tu diste la Torah?

Mientras que los padres de la iglesia cristiana nos dicen que los manuscritos originales del Nuevo Pacto se inspiraron en hebreo y/o arameo, en otros lugares se nos muestran qué es muy probable que la biblia Peshitta no es el escrito original arameo. Sin embargo, la Peshitta nos da algunas ideas muy importantes. Cuando comprobamos 1° de Corintios 14:34-36 en la Peshitta, la palabra griega “¡o!” Se origina de la palabra aramea ¡oh! (או). El Diccionario Compendious Syriac de J. Payne Smith nos dice que la palabra aramea “¡Oh!” (או) indica una expresión de asombro simultánea, pena y reproche.

או: Interjección, expresando el vocativo, el asombro, el dolor, la reprensión; ~ O !Oh!

Esto confirma que Shaul probablemente estaba diciendo, “¡Oh!”

1ª de Corintios 14:36
36 ¡Oh! ¿Ha salido de ti la Palabra de Eloah? ¡Oh! ¿Llego a usted solamente?
(36) או דלמא מנכון הו נפקת מלתה דאלאהא. או לותכון הו בלהוד מטת.

El sarcasmo de Shaul es obvio, él está diciendo, “Yo fui criado a los pies de Gamaliel, y nunca he oído hablar de tal mandamiento de la Torah que nos dice que las mujeres deben guardar silencio en las asambleas. Acaso, ¿escribiste tu este mandamiento? ¿O eres la única persona que lo escuchó?”

Algunos autores sugieren que Shaul se estaba refiriendo a Génesis 3:16.

B’reisheet (Génesis) 3:16
16 A la mujer Dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

Sin embargo, mientras que Génesis 3:16 nos dice que los hombres deben guiar en las asambleas y en el hogar, en ninguna parte se dice que a las mujeres no se les permite hablar. Incluso desde el punto de vista del modelo militar, si se les diera a las mujeres un mandamiento que las obligue a guardar silencio, no tendría sentido. Aunque los suboficiales nunca han tratado de tomar el control de una conferencia de Comando o Estado Mayor, participan plenamente y hablan cada vez que esto beneficia a la causa. El propósito de Yahweh no es limitar la comunicación o destruir la moral. Más bien, el propósito de Yahweh es sólo ayudar a mantener Su orden, tanto en las congregaciones, como en las familias. Cuando todas las partes están llenas del Espíritu Apartado, el orden natural y el amor aparece. Esto es lo que Yahweh quiere.

Ahora, antes de discutir de la profetisa Débora, tenemos que hablar de una cuarta clase de soldado, que es el suboficial. Un suboficial es realmente un sargento con conocimientos y habilidades especiales. Debido a estas habilidades y capacidades especiales, se garantiza que lo trataran como a un oficial, e incluso puede hacerse cargo de un grupo de soldados, cuando los oficiales cualificados que están encargados no están disponibles para cumplir su papel. Débora la profetisa fue esto.

Como explicamos en “El Gobierno de la Torah”, hay tres oficios principales en la Escritura: el Rey, el Sacerdote y el Profeta. Luego está también el Juez, que es una combinación especial de los tres. Débora era una Jueza, que actuó tanto en el rol de profeta como en el rol de la realeza, porque no había hombres calificados en ese tiempo. Cuando no existe nadie más calificado, el suboficial puede asumir este rol, sin embargo, cuando un oficial competente (o en este caso un hombre calificado) está disponible, el suboficial da un paso atrás a un papel de apoyo (en vez del líder).

Los hombres en los días de Débora no estaban del todo bien. Barak dijo que no llevaría el ejército a la guerra a menos que Débora fuera con él. Débora dijo que iba a ir con él, pero, que eso no sería ninguna gloria para él.

Shophetim (Jueces) 4:8-9
8 Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré.
9 Ella dijo: Iré contigo; mas no será tuya la gloria de la jornada que emprendes, porque en mano de mujer venderá Yahweh a Sísara. Y levantándose Débora, fue con Barac a Cedes.

El liderazgo había cesado en Israel hasta el momento en que Deborah se levantó. Este fue un gran reproche a los hombres, y Deborah con arrogancia les dio la cara.

Shophetim (Jueces) 5:7
7 Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, Hasta que yo Débora me levanté, Me levanté como madre en Israel.

¿Qué clase de vergüenza sería si una madre tuviera que guiar la OTAN y el Pentágono? Esto es lo que Deborah estaba diciendo. Ella pensó que la situación estaba mal. Curiosamente, el marido de Deborah era Lappidoth. Su nombre hace referencia a alguien que es una “antorcha” (es decir, una persona extravagante, o un exhibicionista).

H3940 lappíd o לַפִּד lappíd; de una raíz que no se usa probablemente significa brillar; flamígero, lámpara o llama: antorcha, arder, relámpago, tea.:

A Deborah no le gustó el hecho de tener que conducir a la nación de Israel. Ella no estaba feliz por tener que dar un paso adelante para ocupar los zapatos de los hombres, porque los hombres no eran capaces de hacerlo. Sin embargo, ¿cuántas mujeres hay en el movimiento mesiánico que están dispuestas a ser un líder (y quieren serlo), y que apuntan al ejemplo de Débora como una excusa? Esto es usar y aplicar el ejemplo de Deborah de mala manera.

Otro ejemplo que a menudo está mal aplicado es la de Priscila y Aquila. Mientras que Lucas registra generalmente el esposo (Aquila) antes de Priscilla, Shaul generalmente hace lo contrario. Graba Priscila antes de Aquila en Romanos 16:3; 2 Timoteo 4:19 y 1ª de Corintios 16:19. Ellos son mencionados en Hechos 18:24-26.

Ma’asei (Hechos) 18: 24-26
24 Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras.
25 Este había sido instruido en el camino del Maestro; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Maestro, aunque solamente conocía el bautismo de Yochanan (Juan).
26 Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Elohim.

A veces sucede que un marido tiene un don para el ministerio, mientras que la mujer no, del mismo modo, a veces la mujer tiene un don para el ministerio, mientras que el marido no. La mujer puede ejercer su ministerio, con tal de que funcione como una parte de un equipo de marido y mujer, con el marido en calidad de su cobertura. Sin embargo, las el Apóstol Shaul les prohíbe enseñar a los hombres.

Timoteos Aleph (1ª de Timoteo) 2:12-15
12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.
13 Porque Adán fue formado primero, después Eva;
14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.
15 Pero se salvará engendrando hijos (Peshitta: “Pero ella obtiene la vida por medio de sus hijos”) si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.

La Orden de Yahweh es que las mujeres enseñen a otras mujeres (y a los niños), mientras que los hombres dirigen la asamblea, y dirigen a la nación en la guerra. Sin embargo, el ideal es que una mujer sea valiente y que supere todo lo que la vida envíe a su camino. Así es como Yahweh estableció las cosas; y si con gusto nos alejamos de nuestra naturaleza carnal y aceptaremos su orden, entonces nosotros y nuestras familias seremos bendecidos.

Mishle (Proverbios) 31:10
10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11 El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.

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