Chapter 7:

La Poliginia, las Concubinas y la Realeza

Los tres oficios principales en Israel son:

1. El Rey (Gobierno)
2. El Sacerdote (Liderazgo espiritual)
3. El Profeta (a menudo un Nazareo)

Además de estos, hay una cuarta y especial función: la del juez. El juez es un tipo especial de Rey (es decir, el líder del gobierno) donde sus hijos no heredan esta posición. Él es tambien un profeta, un ejemplo de esto fue Moshé (Moisés). Moshé condujo a la nación, profetizó y también sirvió como el sumo sacerdote de Israel antes del establecimiento del orden Levítico. Por el contrario, David era un profeta, y buscó a Yahweh con el efod (que es un papel Levítico), sin embargo, solo uno de sus hijos heredó el trono después de él. Debido a que los diferentes oficios tienen diferentes normas de comportamiento, puede haber problemas cuando los que tienen distintos oficios, a la vez, se casan.

En la antigüedad se consideraba perfectamente aceptable para un rey o un hombre rico tener más de una esposa. Consideremos el ejemplo de Elcana (un hombre rico).

Shemuel Alef (1 Samuel) 1:2
2 Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, más Ana no los tenía.

Otro ejemplo que tenemos es el Rey David, sin embargo, además de sus múltiples esposas, él también tenía varias concubinas.

Shemuel Bet (2 Samuel) 5:13
13 Y tomó David más concubinas y mujeres de Jerusalem, después que vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas.

Sabemos que David tenía al menos diez concubinas, porque él las abandonó para retener su casa cuando Absalón lo echo fuera de Jerusalem.

Shemuel Bet (2 Samuel) 15:16
16 El rey entonces salió, con toda su familia en pos de él. Y dejó el rey diez mujeres concubinas, para que guardasen la casa.

En Israel Nazareno, explicamos que los humanos se reproducen según su especie.

Bereshit (Génesis) 1:25
25 E hizo Elohim animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Elohim que era bueno.

Este patrón de reproducción es mucho más profundo que solo implicar los rasgos físicos, también habla de la personalidad y las preferencias. Es decir, nuestra genética también influye en nuestras inclinaciones y deseos, y el hecho de que Salomón era el hijo del Rey David, nos pueden ayudar a entender por qué el rey Salomón tuvo un número aún mayor de esposas y concubinas que las de su padre David. De hecho, Salomón tomó demasiadas.

En Deuteronomio 17, Yahweh nos dijo que Israel seguramente tendría un rey (es decir: un gobierno), pero Yahweh también dijo a los futuros reyes de Israel que no tomaran “muchas mujeres” para sí mismos, para que sus corazones no se vuelvan a los ídolos.

Devarim (Deuteronomio) 17:14-17
14 Cuando hayas entrado en la tierra que Yahweh tu Elohim te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores;
15 ciertamente pondrás por rey sobre ti al que Yahweh tu Elohim escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano.
16 Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Yahweh os ha dicho: No volváis nunca por este camino.
17 Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.

Debido a que su corazón iba a servir a sus hermanos, Yahweh permitió que Salomón fuera el rey más sabio de todos los tiempos.

Drive HaYamim Bet (2 Crónicas) 1:11-12
11 Y dijo Elohim a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a Mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey,
12 sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.

Sin embargo, muchos comentaristas señalan que, a pesar de que Salomón fue el rey más sabio de todos los tiempos, omitió la advertencia de Yahweh de tomar múltiples esposas, motivo por el cuál, más tarde, dio lugar a la desintegración del reino.

Melajim Alef (1 Reyes) 11:1-4
1 Pero el Rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las Heteas;
2 pueblos de las cuales Yahweh había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor.
3 Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón.
4 Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Yahweh su Elohim, como el corazón de su padre David.

Pero ¿el error de Salomón de ir tras los falsos elohim de sus esposas, dice algo sobre el Rey David? David también tenía varias esposas, así como múltiples concubinas, pero la Escritura nos dice que el Rey David era un hombre conforme al corazón de Yahweh.

Shemuel Alef (1 Samuel) 13:14
14 Mas ahora tu reino [Shaul] no será duradero. [En cambio] Yahweh se ha buscado un varón conforme a Su corazón, al cual Yahweh ha designado para que sea príncipe sobre Su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Yahweh te mandó.

Además, hablando alegóricamente, en la parábola de las diez vírgenes, Yeshúa nos dice que el novio (que es la sombra de un cuadro profético de Yeshúa en Su segunda venida) tomará cinco “esposas”

Mattityahu (Mateo) 25:1
1 Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que, tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.

En Ezequiel, Yahweh se refiere a las dos casas de Israel como “dos hermanas” que tomó para Sí mismo. A la hermana mayor llama “Aholah” (simbólica de Efraim) y la hermana más joven llama “Aholibah” (simbólica de Judá). Yahweh nos dice que estas dos son “hijas de una misma madre”.

Yehezqel (Ezequiel) 23:1-4
1 Vino a mí palabra de Yahweh, diciendo:
2 Hijo de hombre, hubo dos mujeres, hijas de una madre,
3 las cuales fornicaron en Egipto; en su juventud fornicaron. Allí fueron apretados sus pechos, allí fueron estrujados sus pechos virginales.
4 Y se llamaban, la mayor, Ahola, y su hermana, Aholibah; las cuales llegaron a ser Mías, y dieron a luz hijos e hijas. Y se llamaron: Samaria es Ahola; y Jerusalem es Aholiba.

Sin embargo, lo que es realmente confuso, es que Yahweh nos dice que no debemos tomar a dos hermanas en matrimonio.

Vayiqra (Levítico) 18:17-18
17 La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir su desnudez; son parientas, es maldad.
18 No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.

La razón por la cual Yahweh no rompió la Torá, tomando a Efraim y a Judá, es que todo esto es una alegoría. Lo que tenemos que entender de esto es la importancia de los distintos roles. El Rey de reyes (Yeshúa) tendrá cinco novias “alegóricas” en su segunda venida, aunque Él era célibe en Su primera venida (y durante Su ministerio). Él animó a todos los que podrían “aceptar” el celibato también.

Mattityahu (Mateo) 19:8-12
8 Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; más al principio no fue así.
9 Y Yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.
10 Le dijeron Sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.
11 Entonces Él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.
12 Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos [castrados] por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos [celibatos] por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.

Entonces Shaul (que también era un profeta) nos dice que lo ideal es ser célibe, si somos llamados a ser así.

Qorintim Alef (1 Corintios) 7:1-9
1 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer;
2 pero a causa de [evitar] las fornicaciones, cada uno [no llamado al celibato] tenga su propia mujer, y cada una [no llamada al celibato] tenga su propio marido.
3 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.
4 La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.
5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
6 Más esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.
7 Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo [célibes]; pero cada uno tiene su propio don de Elohim, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.
8 Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo [célibes];
9 pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.

En primer lugar, tenemos a hombres como a Elkanah y los reyes David y Salomón teniendo más de una esposa, luego tenemos los Reyes Yeshúa y Yahweh que, alegóricamente, toman más de una esposa. Sin embargo, como profetas, tanto Yeshúa como Shaul (Pablo), practican y predican el celibato.

La mayoría de las personas no se sienten llamadas al celibato, y como vimos en “La abstinencia, el celibato, y los Nazareos”, aun cuando a las personas que se mantienen en abstinencia se le prometió una recompensa mejor, lo importante aquí no es la abstinencia, sino el llenar el lugar que Yahweh pone en nuestras vidas. Si tratamos de ser célibes cuando Yahweh quiere que nos casemos, esto no es bueno y es estar en contra de Su voluntad, y viceversa es lo mismo. Siempre es más importante hacer la voluntad de Yahweh para nuestras vidas.

Como se muestra en otros lugares en las Escrituras, la voluntad de Yahweh es que escuchemos y obedezcamos Su voz.

Shemot (Éxodo) 19:5
5 Ahora, pues, si diereis oído a Mi voz, y guardareis Mi pacto, vosotros seréis Mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque Mía es toda la tierra.

Siendo realistas, si tuviéramos que decirle a la gente que lo único que tienen que hacer es escuchar y obedecer la voz de Yahweh, esto rápidamente podría causar problemas. Yahweh trata continuamente de comunicarse con nosotros, pero los demonios también compiten por nuestra atención y también están nuestros propios pensamientos. Es muy fácil confundir nuestros pensamientos (o las voces de los demonios) con la voz de Yahweh, especialmente cuando deseamos algo. Esta puede ser una razón por la cual Yahweh nos da las leyes de la Torá, para servir como una especie de “tutor”. Mientras estemos dentro de las instrucciones legales de la Torá, lo más probable es que estemos dentro de Su voluntad.

Galatim (Gálatas) 3:21-25
21 ¿Luego la Torá es contraria a las promesas de Elohim? En ninguna manera; porque si la Torá dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la Torá.
22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Yeshúa el Mesías fuese dada a los creyentes.
23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la Torá, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.
24 De manera que la Torá ha sido nuestro tutor, para llevarnos a Mesías, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo un tutor.

Las instrucciones legales de este “tutor” son una necesidad práctica, hay muchos que dicen que ser guiados por el Espíritu de Yahweh y hacen muchas cosas que son contrarias a las instrucciones de Yahweh. 1 Corintios 5 cita un ejemplo.

Qorintim Alef (1 Corintios) 5:1-5
1 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.
2 Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?
3 Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado (como si estuviera presente) al que tal cosa ha hecho.
4 En el nombre de nuestro Adon Yeshúa, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Adon Yeshúa el Mesías,
5 el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Adon Yeshúa.

Entonces, ¿cuáles son las instrucciones del “tutor” con respecto al matrimonio? ¿Cuántas esposas dice la Torá que un hombre puede tener? ¿Y esto depende de su oficio?

La Torá está escrita en más de un nivel. La Torá (literalmente “instrucciones”) establece los códigos ideales de conducta que todo Su pueblo debería seguir en un mundo ideal.

Por ejemplo, en el comienzo Yahweh ordenó originalmente el matrimonio como una unión entre un hombre y una sola mujer.

Bereshit (Génesis) 2:21-24
21 Entonces Yahweh Elohim hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
22 Y de la costilla que Yahweh Elohim tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

La mayoría de las personas quieren casarse en relaciones de uno a uno, y esto tiene mucho sentido. La razón de nacimientos de varones y hembras es de aproximadamente uno a uno; si Yahweh hubiese querido que el hombre promedio tomé más de una esposa, habría tenido que hacer la relación de nacimiento entre mujeres mayor al de los hombres. Además, podemos observar que cuando el versículo 24 nos dice que un hombre se unirá a su mujer, se utiliza el singular (se unirá a su esposa), en lugar del plural (se unirá a sus esposas). Esto nos da una idea del patrón que Yahweh estableció originalmente.

Sin embargo, los hombres ricos en el antiguo Israel tuvieron más de una esposa, y a veces era la mujer la que lo incitaba. Por ejemplo, cuando Sarai (Sara) no había dado hijos a Abraham, aun diez años después de la promesa, ella trajo a su sierva Hagar a Abraham como concubina para tener hijos por ella.

Bereshit (Génesis) 16:1-5
1 Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenía una sierva Egipcia, que se llamaba Hagar (Agar).
2 Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Yahweh me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai.
3 Y Sarai mujer de Abram tomó a Hagar su sierva Egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram su marido.
4 Y él se llegó a Hagar, la cual concibió; y cuando vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora.
5 Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Yahweh entre tú y yo.

A pesar de que esta unión realmente no salió bien para Israel, Yahweh nunca condenó a Sarai por este acto.

Sin embargo, si bien puede ser lícito de acuerdo con la Torá para un hombre tomar una concubina si su esposa le permite esto, también hay desventajas que deben tomarse en cuenta. La mera presencia de otra mujer en el hogar puede causar agitación extrema y celos y el hombre, como la cabeza y el sacerdote de la familia, puede ser culpado por esto, aunque lo único que hizo fue aceptar pasivamente la oferta de su esposa.

Israel también tenía dos concubinas, que sus dos esposas Lea y Raquel les dieron a Israel para tener hijos de ellas cuando estas no eran fértiles. Y tal como paso con Abraham, esto condujo una lucha extrema y malestar en su hogar.

Bereshit (Génesis) 30:1-8
1 Viendo Raquel que no daba hijos a Ya’akov [Jacob], tuvo envidia de su hermana, y decía a Ya’akov: Dame hijos, o si no, me muero.
2 Y Ya’akov se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Elohim, que te impidió el fruto de tu vientre?
3 Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella.
4 Así le dio a Bilha su sierva por mujer; y Ya’akov se llegó a ella.
5 Y concibió Bilha, y dio a luz un hijo a Ya’akov.
6 Dijo entonces Raquel: Me juzgó Elohim, y también oyó mi voz, y me dio un hijo. Por tanto, llamó su nombre Dan.
7 Concibió otra vez Bilha la sierva de Raquel, y dio a luz un segundo hijo a Ya’akov.
8 Y dijo Raquel: Con luchas de Elohim he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.

Es completamente normal que una mujer quiera toda la atención de su marido, mientras que un hombre puede disfrutar de la idea de tener varias mujeres compitiendo por su atención. Esto, por lo general, no conduce a un hogar feliz y lleno de shalom. Además, plantea la cuestión de qué actitud de amor tiene realmente un hombre cuando quiere que sus esposas compitan por él. Parece reflejar una actitud de «ser servido» por su parte, en lugar de servir y amar a su esposa.

Sin embargo, a veces ocurre que hay mujeres que con gusto se convierten en segundas esposas. El caso del Rey David nos da un claro ejemplo de esto; después que el rey Shaul obligó a David a esconderse, el rey Shaul tomó a su hija Mical de regreso de David, y se la dio a Palti ben Laish. Cuando David aún estaba escondido, un ganadero rico llamado Nabal insulto a David el cual se dispuso a matarlo por este insulto. Sin embargo, la esposa de Nabal, Abigail, intervino hablando a David para que no se vengue. Poco después de eso, cuando Yahweh tomó la vida de Nabal, David envió a tomar Abigail como su segunda esposa.

Shemuel Alef (1 Samuel) 25:39-44
39 Luego que David oyó que Nabal había muerto, dijo: Bendito sea Yahweh, que juzgó la causa de mi afrenta recibida de mano de Nabal, y ha preservado del mal a Su siervo; y Yahweh ha vuelto la maldad de Nabal sobre su propia cabeza. Después envió David a hablar con Abigail, para tomarla por mujer.
40 Y los siervos de David vinieron a Abigail en Carmel, y hablaron con ella diciendo: David nos ha enviado a ti, para tomarte por su mujer.
41 Y ella se levantó e inclinó su rostro a tierra, diciendo: He aquí tu sierva, que será una sierva para lavar los pies de los siervos de mi señor.
42 Y levantándose luego Abigail con cinco doncellas que le servían, montó en un asno y siguió a los mensajeros de David, y fue su mujer.
43 También tomó David a Ahinoam de Jezreel, y ambas fueron sus mujeres.
44 Porque Shaul había dado a su hija Mical, mujer de David, a Palti, hijo de Lais, que era de Galim.

Aunque la Escritura no nos dice las circunstancias, el versículo 43 nos dice que, además de Abigail, David también tomó Ahinoam de Jezreel. Y, como hemos visto antes, David también tomó más esposas y concubinas.

Shemuel Bet (2 Samuel) 5:13
13 Y tomó David más concubinas y mujeres de Jerusalem, después que vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas.

La Escritura nos dice que el Rey David era un hombre justo conforme al corazón de Yahweh, y aunque a algunos no les guste, la Escritura no habla negativamente de la decisión del Rey David de mantener un harén. Sin embargo, de lo que la Escritura habla mal es del asesinato de Urías el Hitita, con el fin de robar su esposa.

Shemuel Bet (2 Samuel) 11:2-5
2 Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa.
3 Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías Heteo.
4 Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa.
5 Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta.

Primero, David trató de conseguir que Urías se acostara con Bat Sheva (Betsabé), con el fin de ocultar su adulterio. Luego, cuando supo que Urías no lo había hecho, David conspiró para matarlo.

Shemuel Bet (2 Samuel) 11:14-17
14 Venida la mañana, escribió David a Joab una carta, la cual envió por mano de Urías.
15 Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera.
16 Así fue que cuando Joab sitió la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes.
17 Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon contra Joab, y cayeron algunos del ejército de los siervos de David; y murió también Urías Heteo.

Después de que Urías había muerto, David tomó Bat Sheva para sí mismo.

Shemuel Bet (2 Samuel) 11:26-27
26 Oyendo la mujer de Urías que su marido Urías estaba muerto hizo duelo por su marido.
27 Y pasado el luto, envió David y la trajo a su casa; y fue ella su mujer, y le dio a luz un hijo. Más, esto que David había hecho, fue desagradable ante los ojos de Yahweh.

La motivación de David para dormir con Bat Sheva fue la lujuria. Sin embargo, la motivación de David para casarse con Bat Sheva y Abigail pudo haber sido la de proveer para ellas, ya que sus maridos habían muerto. En los tiempos del Tanaj (“Antiguo” Testamento) no había programas sociales seculares. Sólo el tercer diezmo existía para apoyar a aquellos pobres, cuyas familias no se preocupaban por ellos para sostenerlos, cuando estos caían en la pobreza.

También es importante darse cuenta de que los hombres suelen morir más jóvenes que las mujeres. El factor más importante era comúnmente la guerra, además de las enfermedades y la exposición al ambiente. Esto creaba un excedente relativo de mujeres en la sociedad. Alguien tenía que proveer para ellas para que no mueran de hambre. Si una mujer era lo suficientemente joven para tener hijos o trabajar, un hombre como consiguiente podia tomarla como segunda esposa, de lo contrario, ellas no tenían más recursos para sobrevivir que el sustento del tercer diezmo.

TimaTheus Alef (1 Timoteo) 5:3-16
3 Honra a las viudas que en verdad lo son.
4 Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Elohim.
5 Mas la que en verdad es viuda y ha quedado sola, espera en Elohim, y es diligente en súplicas y oraciones noche y día.
6 Pero la que se entrega a los placeres, viviendo está muerta.
7 Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles;
8 porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.
9 Sea puesta en la lista sólo la viuda no menor de sesenta años, que haya sido esposa de un solo marido,
10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.
11 Pero viudas más jóvenes no admitas; porque cuando, impulsadas por sus deseos, se rebelan contra el Mesías, quieren casarse,
12 incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe.
13 Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran.
14 Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia.
15 Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás.
16 Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas, que las mantenga, y no sea gravada la iglesia, a fin de que haya lo suficiente para las que en verdad son viudas.

Yahweh no nos habla de implementar programas seculares como la Seguridad Social, sólo nos instruye sobre el tercer diezmo. Dado que los hombres probablemente continuarán muriendo más jóvenes que las mujeres, y dado que es probable que haya familias que no puedan mantener a sus padres, en el reino milenario probablemente las mujeres estarán mucho mejor como una segunda esposa, que como una viuda apoyada por el tercer diezmo. Además, en la cultura de Medio Oriente una mujer generalmente piensa que necesita un hombre para protegerse de los bandidos merodeadores, y el abuso de otros hombres. Dado que Abigail era rica, sabia y hermosa, David se ofreció para llevarla a su casa y también se ofreció para casarse con Bat Sheva, ya que él había asesinado a su marido y ella estaba embarazada de él. En ambos casos, con sus maridos muertos, puede parecer obvio que estas mujeres nunca se convertirían en la primera esposa de alguien más, por lo tanto, en lugar de permanecer viudas, con gusto tomaron la oferta de matrimonio, y se convirtieron en “segundas esposas” para el rey de Israel.

Sin embargo, aunque es posible que todas las mujeres que David tomó como segundas esposas y concubinas eran viudas anteriormente (y con necesidad de apoyo), esto no fue lo que probablemente pasó. David fue un rey relativamente poderoso y rico, y es más probable que muchas de las esposas, y concubinas que tomó, fueran vírgenes cuando contrajeron matrimonio con el Rey David. David pudo incluso haber tomado algunas de ellas por efectos de alianzas estratégicas, ya sea para reforzar su posición política dentro de Israel o para solidificar las relaciones con otras naciones. Todo esto era parte de la realidad de la realeza en ese momento.

La poligamia es cuando se toma más de un cónyuge (hombre o mujer), mientras que la poliginia es cuando se toma más de una esposa. Cuando vivamos en la tierra de Israel, y si el Gobierno no lo prohíbe, la poliginia sería legal. Sin embargo, si bien puede ser legítimo, la gran pregunta es si esto nos beneficia o no, de manera que la practiquemos nosotros mismos.

Qorintim Alef (1 Corintios) 6:12
12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna.

La poliginia sólo es aceptable si todas las partes están de acuerdo antes de que esto suceda, si se ha hablado explícitamente (de forma directa), o si simplemente se permite debido a la cultura. En los ejemplos que vimos anteriormente con Sara, Lea y Raquel, fueron las mujeres quienes trajeron las concubinas a sus maridos, para tener hijos por ellas, cuando ellas no pudieron. Por lo tanto, debido a que las mujeres iniciaron la poliginia, se pusieron de acuerdo y por eso era legal.

Por lo contrario, el Rey David nunca le pidió a su primera esposa Michal permiso para tomar a Abigail y Ahinoam. No podía haberlo hecho, ya que no estaban en contacto en ese momento. Sin embargo, es poco probable que David tuviera que pedir permiso a Michal para tomar otras mujeres, ya que, en la cultura del Medio Oriente, en general, se entiende que un hombre podía permitirse varias esposas y era libre de tomarlas. Sin embargo, si Michal hubiera contraído matrimonio con el entendimiento de que ella sería la única esposa de David, él habría necesitado su consentimiento previo para tomar a otras mujeres. Esto es porque el matrimonio es un acuerdo de pacto, y las partes de un pacto no son libres para modificar los términos del convenio unilateralmente una vez establecido este, a menos que todas las partes del acuerdo consientan el cambio.

Si una mujer entra en un matrimonio con la impresión de que su relación va a ser monógama, el marido no es libre de tomar otras esposas sin su consentimiento previo. En caso de que el marido tome una nueva esposa (o concubina), él ha violado los términos del pacto, lo cual lo hace adúltero. De acuerdo con los principios de la Torá, tanto él como su nueva esposa son susceptibles de ser lapidados hasta la muerte.

Aun cuando muchas mujeres están en contra de la poliginia, algunos ven una ventaja en él. En los casos de Sara, Lea y Raquel (arriba), puede parecer mejor que traigan concubinas a sus maridos que verlos tristes por no tener un heredero. A veces, las mujeres ya no desean el sexo con sus maridos, y encuentran la introducción de una segunda esposa como un alivio. Sin embargo, otras creen que sería mejor ser una “segunda esposa” de un hombre rico y poderoso (como un rey o un jefe de empresa), que tener acceso exclusivo a un hombre menos poderoso (o menos rico). Otras mujeres citan aún más razones.

Cualquiera sea la razón que las mujeres puedan tener para desear ser parte de un matrimonio poligínico, hay un caso en que la Torá que requiere que un hombre tome una mujer, independientemente de si ya tiene una, o incluso si no quiere una. Esto es cuando los hermanos viven juntos y uno de los hermanos muere sin un hijo que lleve su nombre. Cuando esto sucede, Yahweh espera que el hermano sobreviviente se case con la mujer del difunto, y levante un hijo que lleve el nombre del hermano difunto. El hermano sobreviviente puede negarse de hacerlo, pero entonces tiene que ir a través de un acto por el cual es humillado públicamente por negarse a cumplir su deber a Yahweh, a su familia y a la sociedad.

Devarim (Deuteronomio) 25:5-10
5 Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco.
6 Y el primogénito que ella diere a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de este no sea borrado de Israel.
7 Y si el hombre no quisiere tomar a su cuñada, irá entonces su cuñada a la puerta, a los ancianos, y dirá: Mi cuñado no quiere suscitar nombre en Israel a su hermano; no quiere emparentar conmigo.
8 Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y hablarán con él; y si él se levantare y dijere: No quiero tomarla,
9 se acercará entonces su cuñada a él delante de los ancianos, y le quitará el calzado del pie, y le escupirá en el rostro, y hablará y dirá: Así será hecho al varón que no quiere edificar la casa de su hermano.
10 Y se le dará este nombre en Israel: La casa del descalzado.

En Occidente esto se llama el matrimonio levirato, de la palabra latina levir, que significa “cuñado.” En hebreo se llama “yibbum”, que se toma de la palabra hebrea para el cuñado, yi-bamáh (יבמה). Además de levantar a un hijo para continuar el nombre del hermano muerto, el yibbum también sirve para proveer a la esposa del hermano muerto. Dado que no existen programas seculares de bienestar en el mundo de Yahweh, esto le impide poder tomar el tercer diezmo, o convertirse en una segunda esposa de un desconocido, fuera de la familia inmediata (que podría o no, tratarla bien). Dado que el yibbum está ordenado en la Torá, anula cualquier acuerdo monógamo que una pareja pueda o no tener.

El principio de esto es que Yahweh no solo quiere que tengamos familias fuertes, sino que Él quiere que nosotros nos encarguemos de nuestra familia espiritual. Esta puede ser la razón principal por la que no da ninguna provisión para los programas sociales fuera de la unidad familiar (excepto el tercer diezmo, que se destina exclusivamente como una red de seguridad para aquellas familias que se niegan a hacerse cargo de ellos, o para aquellos que no tienen familiares vivos).

Sin embargo, aparte de las razones para que una mujer quiera entrar en una situación con múltiples esposas, es de saber que el concubinato es otra cosa. El concubinato es esencialmente un tipo de esclavitud. Si bien el concubinato y la esclavitud podrían parecer bárbaros hoy, si vamos a estudiar este asunto con oración, podemos comprender por qué Yahweh habla de ellos.
Démonos cuenta que Yahweh tiene esencialmente dos conjuntos de normas con respecto a la esclavitud. Mientras Él nos prohíbe tomar otros creyentes hebreos como esclavos, nos permite tomar esclavos de otras naciones, sobre todo porque esto va a ayudar a convertir, tanto a ellos, como a sus hijos, a la fe de Israel, a largo plazo.

Vayiqra (Levítico) 25:42-46
42 Porque son Mis siervos, los cuales saqué Yo de la tierra de Egipto; no serán vendidos a manera de esclavos.
43 No te enseñorearás de él con dureza, sino tendrás temor de tu Elohim.
44 Así tu esclavo como tu esclava que tuvieres, serán de las gentes que están en vuestro alrededor; de ellos podréis comprar esclavos y esclavas.
45 También podréis comprar de los hijos de los forasteros que viven entre vosotros, y de las familias de ellos nacidos en vuestra tierra, que están con vosotros, los cuales podréis tener por posesión.
46 Y los podréis dejar en herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria; para siempre os serviréis de ellos; pero en vuestros hermanos los hijos de Israel no os enseñorearéis cada uno sobre su hermano con dureza.

Cuando los hijos de Israel se asentaron en la tierra de Canaán, no fueron capaces de expulsar a todas las otras naciones fuera de la Tierra de Israel, así que las dejaron permanecer entre ellos. Los hijos de Israel más tarde se hicieron más fuertes, y sometieron a los Cananeos a trabajos forzados.

Yejoshúa (Josué) 17:12-13
12 Mas los hijos de Manasés no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el Cananeo persistió en habitar en aquella tierra.
13 Pero cuando los hijos de Israel fueron lo suficientemente fuertes, hicieron tributario al Cananeo, mas no lo arrojaron.

Además de poner a los Cananeos a trabajos forzados, los hijos de Israel también obligaron a los Cananeos a pagar tributo.

Shofetim (Jueces) 1:33
33 Tampoco Neftalí arrojó a los que habitaban en Bet-Semes, ni a los que habitaban en Bet-Anat, sino que moró entre los Cananeos que habitaban en la tierra; más le fueron tributarios los moradores de Bet-Semes y los moradores de Bet-Anat.

Una cosa que tenemos que recordar es que, en el pensamiento hebreo, nuestra nacionalidad no está determinada por nuestra herencia étnica, sino por nuestra fe. Esta es la razón por la cual los que adoptan la fe de Abraham se conocen como “hijos de Abraham”, porque en la Escritura la nacionalidad se determina por la práctica religiosa de cada uno.

Romim (Romanos) 9:6-9
6 No que la palabra de Elohim haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas,
7 ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia.
8 Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Elohim, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.
9 Porque la palabra de la promesa es esta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo.

Como explicamos en Israel Nazareno, esta diferencia, que se suele pasar por alto, es también el motivo por el cual el Pacto Renovado (“Nuevo” Testamento) se refiere a los que eran genéticamente israelitaisraelitas, pero que no se aferraban a las formas hebreas, como los “griegos (helenizados)”. No es que su genética fuera griega, o que ellos descendieran de los griegos de modo alguno. Más bien, era que sus prácticas de adoración y patrones de pensamiento fueron influenciados por la cultura griega.

Ma’asei (Hechos) 6:1
1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria.

En Israel Nazareno se explica que, a pesar de que los “Helenistas” y los “griegos” aparecen a lo largo del Pacto Renovado y en Hechos capítulo 6, el primer verdadero no-judío que fue llamado a la fe, fue Cornelio, en Hechos capítulo 10.

Ma’asei (Hechos) 10:1-2
1 Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana,
2 piadoso y temeroso de Elohim con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Elohim siempre.

Aunque pueda herir la sensibilidad cristiana, la verdad es que Yahweh es un imperialista, y Él espera que ampliemos Su reino por todos los medios disponibles. Debemos tratar a todos aquellos que se aferran a la misma religión como hermanos, ya que Israel es una familia, sin embargo, aquellos que no estén en posesión de la misma creencia, se consideran esencialmente como forraje, por lo menos hasta el momento en que se conviertan.

Una concubina puede ser una esposa recta tomada de un pueblo no hebreo, ya sea que fue subyugada a los hebreos por dura servidumbre o tributo. Aunque ella no tenga los mismos derechos legales que una esposa hebrea en una corte de la ley Hebraica, su esposo debe tratarla con dignidad (como a cualquier otra esposa).

En hebreo y en arameo la palabra para concubina es piléguesh (פִּילֶגֶשׁ), que viene de la raíz de cuarto letras .פלגש Las raíces de cuatro letras son raras tanto en hebreo como en arameo, y nadie está realmente seguro de los orígenes de esta palabra, sin embargo, es fonéticamente similar a palabra aramea palges (פלגס), que se refiere a un joven que aún no está maduro. Otros han planteado la hipótesis de que es una contracción de פלג אשה, que significa “la mitad de una esposa”, o “una esposa parcial”. Esta es una buena descripción de la situación jurídica de una concubina, que es menor que la de una esposa completa. Por ejemplo, mientras que la pena por acostarse con la esposa de otro hombre es la muerte, la pena por acostarse con una concubina que estaba prometida a otro hombre es sólo una flagelación, porque ella no es “libre”.

Vayiqra (Levítico) 19:20
20 Si un hombre yaciere con una mujer que fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos serán azotados; no morirán, por cuanto ella no es libre.

Sin embargo, cuando un hombre toma una esclava como esposa, se le ordena a amarla como a sí mismo.

Shemot (Éxodo) 21:7-11
7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá ella como suelen salir las siervas [concubina].
8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare.
9 Más, si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas.
10 Si tomare para él otra mujer, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal.
11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia, sin [pagar] dinero.

Las relaciones de pareja son, ante todo, sobre el amor, y el amor es para transformar todas las otras relaciones. Incluso si un hombre compra una concubina con dinero, ella no debe trabajar en el campo como los esclavos masculinos. Más bien, aunque ciertamente debe ser productiva, también debe ser una esposa. Su marido debe cuidar de ella y amarla todos sus días. Si él la trata como un esclavo, Yahweh considera que él la ha “traicionado” con respecto al matrimonio. Ella puede entonces obtener su libertad, mientras su padre puede quedarse con todo el precio de la novia. En otras palabras, si él no se preocupa realmente por ella, amándola, Yahweh dice que su concubinato debe ser anulado, sin ninguna sanción ni a ella, ni a su familia, porque el matrimonio debe tratarse con amor.

Tal vez una de las razones por cual el concubinato es considerado con tanta repulsión en la sociedad cristiana Estadounidense es que, históricamente, los cristianos lo hicieron mal. Por ejemplo, era común que los cristianos, dueños de esclavos en América del Sur, tuvieran relaciones maritales con sus esclavas, pero los hijos de su unión fueron criados como esclavos, y la madre y el niño trabajaban en los campos. Esto es una violación directa de Éxodo 21:7 (arriba), por no mostrar nada del espíritu de amor que viene por definición en todas las relaciones maritales. Además, una vez que estos esclavos Americanos se convirtieron al cristianismo, su contrato de emisión debería haber sido técnicamente terminada en el año del Jubileo, que pide la liberación de todos los hebreos.

Puede ser que el verdadero propósito por el cual Yahweh permitió que Israel tomara concubinas, es para ayudar a aquellos que son llevados de las otras naciones, como esclavos, a convertirse a la verdadera fe. Sin embargo, incluso si esto es así, debemos señalar también que Yahweh no está realmente a favor de la esclavitud, o el establecimiento de cualquier yugo que no sea el Suyo. En muchos lugares, Yahweh habla en contra de la esclavitud en todas sus formas.

Yeshayahu (Isaías) 58:6
6 ¿No es más bien el ayuno que Yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?

Sin embargo, el hecho es que los reyes, como David y Salomón, tuvieron concubinas, sin ser necesariamente tomadas como esclavas de otras naciones. A veces puede ocurrir que una concubina era simplemente alguien de dentro de Israel con un estatus social mucho más bajo tomada como esposa. El propósito de llevarla como “una esclava”, en lugar de como una mujer plena, era simplemente porque ella provenía de un ambiente mucho más bajo, y no traía beneficios financieros a la relación, como una mujer “normal”.

Como vimos anteriormente, los cuatro oficios principales en Israel son

1. El rey (gobierno)
2. El sacerdote (liderazgo espiritual)
3. El profeta (a menudo un Nazareo), y algunos dicen
4. El juez (como profeta y rey)

Cuando nos fijamos en el rey, el sacerdote, el profeta y el juez, podemos ver que todos están llamados a desempeñar diferentes roles. Las reglas que aplican a un oficio no aplican necesariamente a los demás.

Por ejemplo, es legal que los de la realeza puedan tener más de una esposa (a menos que sus votos matrimoniales especifique lo contrario), y los reyes a menudo tomaran más de una esposa.

Shemuel Bet (2 Samuel) 5:13
13 Y tomó David más concubinas y mujeres de Jerusalem, después que vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas.

En cambio, los Levitas eran típicamente monógamos, y los sacerdotes hubieran sido descalificados para tomar su oficio si no hubieran tomado una virgen por mujer.

Vayiqra (Levítico) 21:14
14 No tomará viuda, ni repudiada, ni infame, ni ramera, sino tomará de su pueblo una virgen por mujer.

Mientras que los de la realeza podían tomar otras esposas, el propósito y la función de los sacerdotes es enseñar al Israel de Yahweh los ideales de Su pueblo. Tal vez por eso el apóstol Shaul nos dice que aquellos en los papeles del sacerdocio y sirvientes de la congregación deben tomar, exactamente, una mujer, de acuerdo con el ideal Edénico.

TimaTheus Alef (1 Timoteo) 3:1-13
1 Palabra fiel: Si alguno anhela la posición de anciano [“obispo”], buena obra desea.
2 Pero es necesario que el anciano [“obispo”] sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar;
3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;
4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad.
5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Elohim?);
6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.
7 También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.
8 Los siervos [“diáconos”] asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;
9 que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.
10 Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el servicio, si son irreprensibles.
11 Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.
12 Los siervos [“diáconos”] sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
13 Porque los que ejerzan bien el servicio, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en el Mesías Yeshúa.

En arameo la palabra “uno” es d’khada (דחדא). Esto indica singular (una sola mujer). Esta palabra esta fonéticamente relacionada con la palabra hebrea para uno, que es ejad (אחד). Aunque se puede argumentar que esta palabra significa «unidad» (como en «una unidad de esposas»), en este contexto no funciona.

En griego la frase de “marido de una sola mujer” es mias gunaikos andra. De nuevo, esto indica un uso singular. La Concordancia Strong’s define la palabra griega en el sentido de “uno” o “primero”.

G3391 mia; femenina irregular de G1520; una o primero:

Mirando hacia arriba la referencia al G1520, encontramos que también significa “uno”.

G1520 jeis; (incluyendo el neutro [etc] cuando), un número principal, uno:

Lo que Shaul quiere decir, entonces, es que un anciano o un siervo en la asamblea debe ser marido de una sola mujer. Por lo tanto, la poliginia se limita a la monarquía (gobierno), mientras los célibes (como los Nazareos) pueden servir en los roles de profetas, en la enseñanza, en el juicio, o en las funciones apostólicas (al igual que Shaul). Lo que la gran mayoría de la gente necesita en las asambleas es el pastoreo de alguien que ha dado un buen ejemplo al aplicar con éxito el ideal Edénico de la unión de un hombre y una mujer. Por esta razón, los roles en el liderazgo de las asambleas locales deben ser llenados por maridos monógamos, que han llevado con éxito a sus familias en el camino de Yahweh y Su Torá.

A veces las mujeres se sienten amenazadas por la presencia de personas que aprueban la poliginia en la congregación, sin embargo, esto es innecesario. El hecho de que puede haber poliginia en la asamblea, no significa que el ideal Edénico de las uniones maritales monogámicas, dedicadas y amorosas han pasado, ni tampoco significa que los maridos buscarán esposas adicionales. Sin embargo, si hay personas como el Rey David, el rey Salomón, y Elkanah en la Escritura, entonces, debe haber un lugar para ellos hoy, así como también debe haber un lugar para los solteros, tomando en cuenta los antecedentes históricos de Yeshúa, Shaul y Yojanán HaMatbil (Juan el Bautista).

Cuando vemos como Yahweh y Yeshúa hablan alegóricamente (en la profecía y en las parábolas) de tener más de una esposa, de aquellos que están en los roles de la realeza, no podemos condenar, en nuestra conciencia, a figuras de la talla de Abraham o el Rey David por tomar varias esposas y concubinas. ¿Cómo podemos condenar las prácticas de los patriarcas, cuando eran mucho más grande de lo que somos nosotros? Mientras los que aprueban la poliginia no traten de dirigir nuestras asambleas (aun que trabajen en empresas o el gobierno), ellos deben sentirse bienvenidos entre nosotros, es decir, siempre y cuando no estén desobedeciendo las leyes del país en el que viven.

En el momento de escribir estas líneas, Efraim está en la dispersión. Como explicamos en “Israel Nazareno” (en Estudios Escriturales Nazarenos, Volumen Uno), Kefa (Pedro) nos dice que debemos someternos a toda institución humana por amor a Yahweh, y honrar, y obedecer la soberanía del país (es decir, a los líderes del gobierno).

Kefa Alef (1 Pedro) 2:13-17
13 Por causa de Yahweh, someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,
14 y a los gobernadores, como enviados por Él para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien.
15 Porque ésta es la voluntad de Elohim: que, haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos;
16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Elohim.
17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Elohim. Honrad al rey.

En el versículo 15, Kefa nos dice que obedecer al gobierno es hacer el bien, y que, al obedecer al gobierno, podemos callar la ignorancia de los hombres insensatos.

Shaul nos dice también, en el más simple de los términos, que debemos someternos a nuestros gobiernos, porque los gobiernos han sido nombrados por Elohim.

Romim (Romanos) 13:1-7
1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Elohim, y las que hay, por Elohim han sido establecidas.
2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Elohim resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;
4 porque es servidor de Elohim para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Elohim, vengador para castigar al que hace lo malo.
5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.
6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Elohim que atienden continuamente a esto mismo.
7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que, impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

Luego, en 1 Timoteo 2, Shaul nos dice que oremos por aquellos a quienes Yahweh ha puesto en autoridad sobre nosotros. Si algo está mal con nuestro gobierno, simplemente debemos orar para que Yahweh sane a nuestra nación.

TimaTheus Alef (1 Timoteo) 2:1-4
1 Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;
2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
3 Porque esto es bueno y agradable delante de Elohim nuestro Salvador,
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

No es raro que los creyentes traten de ir en contra de la necesidad de someterse a los gobiernos (especialmente en las áreas de impuestos, el uso de drogas, y las leyes contra la poligamia), señalando que los apóstoles no estaban de acuerdo en dejar de testificar de su fe, cuando el Sanedrín les dijo que no lo hagan.

Ma’asei (Hechos) 4:19-20
19 Mas Kefa [Pedro] y Yojanán [Juan] respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Elohim obedecer a vosotros antes que a Elohim;
20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.

La diferencia aquí es que la razón por la cual Yojanán y Kefa protestan, no era porque se les negara la oportunidad de tomar varias esposas, sino porque se les negó la oportunidad de ser testigos de su fe (lo que se nos manda a hacer). Nunca leemos acerca de alguna persona en el Pacto Renovado que haya tomado varias esposas, ni que sea comandado. No es que la poliginia nunca tuvo lugar en tiempos del Pacto Renovado, sino que Yeshúa y Shaul promovieron tanto el celibato, como los ideales Edénicos de la monogamia (dependiendo de cómo Yahweh nos guíe).

Sin embargo, ¿si Yahweh quiere guiar a un hermano (y en particular a un hombre de negocios o de la cabeza del gobierno) para tomar una segunda esposa? ¿y si Yahweh quisiera conducir a una hermana para convertirse en una segunda esposa? Los que practican la poliginia todavía debe hacer un compromiso de por vida, y hacer una promesa ante Elohim, para asegurar que todos sus hijos sean atendidos en el contexto de una familia amorosa y creyente que se dedica a servirle.

El mundo ha dado su consentimiento a las relaciones sexuales fuera del matrimonio, novios que viven juntos, múltiples matrimonios, y criar a los hijos fuera del matrimonio. Ninguno de estos principios mundanos es legítimo, ya que ninguno enseñará a los hijos a adorar a Elohim. Por mucho que no nos guste admitirlo, cuando se hace bien, de acuerdo con la Torá de Yahweh, la poliginia sí enseña a los niños a adorar a Elohim. Incluso el concubinato, cuando se hace bien, ayuda a construir el reino de Yahweh.

Mientras que la poliginia puede no ser el ideal Edénico, y mientras esta práctica no es aceptable para los líderes espirituales y no debe ser practicado por un profeta o un Nazareo, ¿quién de nosotros está capacitado para juzgar a su hermano o hermana por hacer algo que nuestros antepasados han hecho antes que nosotros? Siempre que guíen a sus hijos a adorar a Elohim, y no quebranten las leyes de los países en los que viven, pueden hacerlo. Y ¿cómo podemos juzgar a alguien por hacer lo que Yahweh dice es lícito hacer?

Romim (Romanos) 14:4
4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es Elohim para hacerle estar firme.

¿Cómo podemos saber lo que Yahweh ha puesto en el corazón de alguien más? Dejemos el juicio en las manos de nuestro buen Padre celestial, el cual sabe exactamente sobre las pruebas y lecciones que cada uno de nosotros tiene que pasar para servir y agradar a Elohim.

En el nombre de Yeshúa, amén.

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