Chapter 10:

Advertencias Finales a Efraim

Yahweh nos ama, y quiere que seamos una novia digna de Su Hijo. Quiere que seamos la mejor versión de nosotros. Es por eso que Él aplica altos estándares de disciplina, como un sargento que nos cuida.

En materia de disciplina, Elohim nunca actúa aleatoriamente. Al igual que en el ejército, Elohim tiene un código uniforme de justicia legal que aplica tanto a Si mismo como a nosotros. Y aunque algunas personas piensan que estudiar los asuntos de Su Torah es “legalista”, debemos aprender cómo Yahweh aplica Su juicio y disciplina para que podamos aprender a no estar en problemas con Su ley.

Yahweh no sólo da a conocer Sus leyes, Él siempre da una advertencia justa antes de disciplinar a alguien. Él envía a Sus siervos los profetas para ayudar a la gente a entender cuáles son los horrores que le esperan si es que no comienzan a interesarse por Yahweh, por Sus sentimientos y por lo que Él quiere. Entre los profetas que Yahweh envió al reino del norte de Efraim estaba Hoshea (Oseas).

Hoshea (Oseas) 1: 2
2 Cuando Yahweh comenzó a hablar por Hoshea, Yahweh le dijo a Hoshea: “Ve, tómate una mujer adúltera, y ten hijos de adulterio, porque la tierra ha cometido grandes adulterios al apartarse de Yahweh”.

La idolatría es adulterio espiritual, y debido a que la casa de Efraim había cometido idolatría/adulterio con otros elohim (dioses), Yahweh le dijo a Hoshea que tomara una adultera por esposa. Esto era para mostrar a los Efraimitas cómo lo hizo sentir su idolatría.

Hoshea (Oseas) 1: 3
3 Y él fue y tomó a Gomer, hija de Diblaim, y concibió y dio a luz un hijo.

El nombre Gomer significa terminado (o consumado). La implicación era que incluso la gran paciencia de Yahweh con Efraim había llegado a su fin.

Hoshea (Oseas) 1: 4
4 Y Yahweh le dijo: “Llama su nombre Jezreel, porque dentro de poco voy a vengar el derramamiento de sangre de Jezreel sobre la casa de Yehu [Judah], y pondré fin al reino [del norte] de la Casa de Israel”.

El nombre de Jezreel significa Elohim dispersará, o Elohim sembrará, como uno que siembra trigo en la tierra. Este es el mismo concepto al que Yeshúa se refiere en algunas de sus parábolas agrícolas. Nota que Yahweh no dijo que Él destruiría a los Efraimitas mismos, Él sólo dijo que iba a poner fin a su reino. (También veremos referencias a esto en el Pacto Renovado [Nuevo Testamento]).

Hoshea (Oseas) 1: 6
6 Y concibió otra vez, y dio a luz una hija. Entonces Elohim le dijo: “Llama su nombre Lo-Ruhamah, porque no tendré más misericordia de la casa de Israel; sino, por cierto, Yo los llevaré lejos”.

Lo-Ruhamah significa, sin misericordia, o sin compasión. Yahweh estaba diciendo que no los toleraría más tiempo. Él había terminado (Gomer) con su esposa adúltera. Elohim dispersaría (Jezreel) a Efraim en la tierra como a una semilla de trigo, y ya no tendría compasión (Lo-Ruhamah) de ella, porque ella no tenía cuidado con lo que Él deseaba. Efraim ya no sería el pueblo de Yahweh, sino que se convertiría en Lo-Ammi (no Su pueblo).

Hoshea (Oseas) 1: 8-9
8 Y cuando hubo destetado a Lo-Ruhamah, concibió y dio a luz un hijo.
9 Entonces Elohim dijo: Ponle por nombre Lo-Ammi, porque tú no eres Mi pueblo, y Yo no seré tu Elohim.

Y, sin embargo, a pesar de toda la idolatría/adulterio que los Efraimitas habían cometido contra Él, y a pesar de que no parecían preocuparse por Él, Yahweh seguía siendo misericordioso con ellos. Él dijo que los redimiría un día, después de que se hubieran arrepentido y volvieran sus corazones a Él.

Hoshea (Oseas) 1:10
10 Pero el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no puede ser medida ni contada. Y será que, en el lugar donde se les dijo: No son pueblo Mo; allí se les dirá: Ustedes son hijos del Elohim vivo.

De esta manera, si Efraim se negaba a guardar la Torah, sería como una repetición del Jardín del Edén: Yahweh expulsaría a Efraim de Su tierra, después sacaría Su espada hasta que ella se arrepienta y vuelva su corazón nuevamente a Él.

Después de muchas generaciones, los hijos de Efraim serían traídos de regreso a Su tierra, donde se reunirían con sus hermanos Judíos que también creerían en Yeshúa en ese tiempo.

Hoshea (Oseas) 1:11
11 Entonces los hijos de Judah y los hijos de Israel se congregarán, y designarán para sí una cabeza; Y saldrán de la tierra, porque grande será el día de Jezreel.

La Torah dice que antes de que un pecador pueda ser castigado, debe haber dos o más testigos de su pecado. Por lo tanto, además de Hoshea, Yahweh envió a un profeta llamado Eliyahu (Elías) para testificar contra los Efraimitas. Muchos Cristianos están familiarizados con el famoso enfrentamiento de Eliyahu con los sacerdotes de Baal. Muy pocos, sin embargo, se dan cuenta de que los nombres en la mayoría de las traducciones occidentales han cambiado. Esto es un gran problema, ya que, en las Escrituras, los nombres son proféticos y tienen poder.

El nombre del Creador (Yahweh o Yahuweh) ha sido alterado unas 6.828 veces en la Escritura. Esto es contrario al tercer mandamiento.

Éxodo 20: 7
7 “No tomarás el nombre de Yahweh tu Elohim en vano, porque Yahweh no dará por inocente al que tome Su nombre en vano”.
  (7) לֹא תִשָּׂא אֶת שֵׁם יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לַשָּׁוְא | כִּי לֹא יְנַקֶּה יְהוָה אֵת אֲשֶׁר יִשָּׂא אֶת שְׁמוֹ לַשָּׁוְא

En Hebreo, la palabra vano es l’shavah (לַשָּׁוְא). Esta palabra se refiere a hacer Su nombre desolado o hacerlo inútil (es decir, convertirlo en nada o vacío). La idea aquí es que, si no usamos Su nombre (como Él dice), estamos desolando Su nombre, y convirtiéndolo en nada.

H7723 shav o שַׁו shav; de lo mismo que H7722 en el sentido de desolar; mal (como destructivo), literalmente (ruina) o mor. (especialmente culpa); figurativamente idolatría (como falsa, subj.), inutilidad (como engañosa, obj.; también adverbio en vano): calamidad, destrucción, falso, hipócrita, ilusoria, mentira, mentiroso, vanidad, vano.

Para fines de comparación, la raíz de la palabra l’shavah es la palabra shoah. Esta palabra se refiere a una devastación, y es la misma palabra usada para el Gran Holocausto de la Segunda Guerra Mundial.

H7722 sho (femenino) שׁויאָה shoá; o שׁיאָה shoá; de una raíz que no se usa que significa precipitarse sobre; tempestad; por impl. devastación: alboroto, asolamiento, asolar, calamidad, destrucción, quebrantamiento, restaurar, ruina, tempestad.

Los rabinos Ortodoxos nos dicen que no debemos decir el nombre de Yahweh, porque hablar Su nombre en voz alta es ser irrespetuoso. Sin embargo, aunque queramos ser respetuosos, tampoco debemos dejar que Su nombre sea desolado. Nosotros tampoco queremos llamarlo con un nombre que no sea el Suyo, aunque eso es precisamente lo que mucha gente hace cuando lo llaman Dios o Señor.

Cuando las legiones romanas conquistaban nuevas tierras, permitían a los antiguos moradores “paganos” de esas tierras llamar a Elohim con los nombres de sus dioses falsos. Esto era práctico, ya que facilitaba mucho la conversión de los pueblos originarios al Catolicismo. Ya que Yahweh también es muy práctico, Él toleró esto. Sin embargo, en realidad a Él no le gusta esto. En última instancia, Él quiere que todo Su pueblo aprenda a llamarlo con Su nombre verdadero (así como queremos que la gente nos llamé con nuestros verdaderos nombres, y no con nombres de deidades paganas).

A veces la gente se pregunta si es realmente importante llamar a Yahweh por su verdadero nombre, Él nos dice que es un asunto importante. Es uno de los Diez Mandamientos, que fue grabado en piedra, Yahweh nos dice claramente que quiere que su nombre sea declarado en toda la tierra.

Shemot (Éxodo) 9:16
16 Y en verdad los he levantado para esto, para que yo manifieste Mi poder en ustedes, y para que se declare Mi nombre en toda la tierra.

Yahweh enfatiza la importancia de amarlo, y conocer Su verdadero nombre.

Tehilim (Salmos) 91: 14-16
14 “Porque él ha puesto su amor en Mí, por lo tanto, lo libraré; Lo pondré en lo alto, porque ha conocido Mi nombre.
15 Me invocará, y Yo le responderé; Yo estaré con él en la angustia; lo libraré y lo honraré.
16 Yo le saciaré con larga vida, y le mostraré Mi salvación (literalmente: Yeshúa)”.

En hebreo, el nombre de Yahweh se deletrea Yod-Hei-Vau-Hei (יהוה). Hay varias buenas teorías sobre cómo pronunciar Su nombre (Yahweh, Yejovah, Yahuweh, Yahuwah, etc.). Podemos aceptar todas estas pronunciaciones, sin embargo, no hay forma de pronunciar Yod-Hei-Vau-Hei como Dios o Señor. Cuando las legiones Romanas conquistaron las islas Británicas, simplemente les dijeron a los Británicos que usaran estos nombres para Yahweh, y la práctica se ha llevado a través de los siglos, a pesar de que la Escritura lo prohíbe.

Tenemos que recordar que uno de los problemas de Efraim es la idolatría (que es adulterio espiritual). Cuando los gentiles en las Islas Británicas estaban adorando a Dios (en inglés God [Gud]) y al Señor (en inglés Lord [Lordo/Larth]), estaban cometiendo adulterio espiritual. Cuando los paganos recién conquistados comenzaron a adorar a Yahweh, Él los perdonó por haber cometido adulterio espiritual contra Él, pero ¿cómo creen que le hizo sentir esto? ¿Y cómo creen que se siente ahora cuando seguimos llamándolo por estos nombres? ¿Acaso nos gustaría que nuestros esposos o esposas cometan adulterio contra nosotros (¡Yahweh no lo quiera!), y que al volver a nosotros nos llamaran con los nombres de sus amantes todo el tiempo?

Muchos creyentes llaman a Yahweh “Señor”. Ellos piensan que esto está bien porque los ingleses han estado llamando a Yahweh “Señor” por más de mil años. En realidad, esto es el cumplimiento de un antiguo presagio profético que tuvo lugar en el enfrentamiento infame de Eliyahu con los sacerdotes de Baal (Señor).

1 Reyes 18: 17-18
17 Y sucedió que, cuando Acab vio a Eliyahu, Acab le dijo: ¿Eres tú, oh perturbador de Israel?
18 Y él respondió: No he turbado a Israel, sino que tú y la casa de tu padre [de Jeroboam] han dejado los mandamientos de Yahweh, y han seguido a los baales [señores].
(17) וַיְהִי כִּרְאוֹת אַחְאָב אֶת אֵלִיָּהוּ | וַיֹּאמֶר אַחְאָב אֵלָיו הַאַתָּה זֶה עֹכֵר יִשְׂרָאֵל: 
(18) וַיֹּאמֶר לֹא עָכַרְתִּי אֶת יִשְׂרָאֵל כִּי אִם אַתָּה וּבֵית אָבִיךָ | בַּעֲזָבְכֶם אֶת מִצְוֹת יְהוָה וַתֵּלֶךְ אַחֲרֵי הַבְּעָלִים

Observa que Eliyahu reprendió a Acab por alentar a Israel a continuar las falsas prácticas de su padre, el rey Jeroboam. Luego desafió a Acab a reunir a los 450 profetas del Señor (Baal) y a los 400 profetas de Asera (Ishtar), que comían en la mesa de Jezabel.

Melajim Alef (1 Reyes) 18:19
19 Ahora pues, envia y congrega a todo Israel en el monte Carmelo, los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen en la mesa de Jezabel.

Así como nuestros antepasados abandonaron a Yahweh por el Señor (Baal) y Asera/Ishtar, muchos de nosotros hacemos eso mismo hoy en día. Incluso aquellos que conocen el significado de la palabra “el Señor” todavía lo llaman Yahweh y Señor de manera intercambiable, como si estuviera bien llamar a Yahweh con el nombre de un antiguo amante.

Melajim Alef (1 Reyes) 18: 20-21
20 Entonces Acab envió a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.
21 Entonces Eliyahu se acercó a todo el pueblo, y dijo: ¿Cuánto tiempo seguirán saltando entre dos opiniones?, si Yahweh es Elohim, síganlo, pero si es el Señor, vayan en pos de él. Pero el pueblo no le respondió palabra.

Las personas son seres de hábitos. Una vez que comienzan a llamar a Yahweh como “Señor”, no les gustará cambiarlo más tarde. Sin embargo, noten que Eliyahu deja claro que hay una diferencia entre Yahweh y el Señor.

Melajim Alef (1 Reyes) 18: 22-29
22 Eliyahu dijo al pueblo: “De los profetas de Yahweh solo yo he quedado, pero los profetas de Baal [el señor] son cuatrocientos cincuenta hombres.
23 Por tanto, dennos dos becerros; y que escojan un toro para sí, córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre la leña, pero no pongan fuego debajo de él; y yo prepararé el otro becerro, y lo pondré sobre la leña, pero no pondré fuego debajo de él.
24 Entonces invocarán el nombre de vuestro Elohim, y yo invocaré el nombre de Yahweh; y el Elohim que responde por fuego, Él es Elohim. “Entonces todo el pueblo respondió y dijo: “bien dicho”.
25 Eliyahu dijo a los profetas de Baal [el señor]: “Escojan uno de ellos, y preparenlo primero, porque ustedes son muchos, invoquen el nombre de su Elohim, pero no pongan fuego debajo de él”.
26 Y tomaron el becerro que se les había dado, y lo prepararon, e invocaron el nombre del señor desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Oh señor, escúchanos! Pero no había voz; nadie respondió. Entonces saltaron sobre el altar que habían hecho.
27 Y al mediodía, Eliyahu se burló de ellos y les dijo: “¡Griten en alta voz, porque es un poderoso [Elohim]: quizás está meditando, o está ocupado, o está en un viaje, o quizás está durmiendo, y debe ser despertado!”
28 Y clamaron en alta voz, y se cortaron, según su costumbre, con cuchillos y lanzas, hasta que la sangre brotó sobre ellos.
29 Y cuando pasó el mediodía, profetizaron hasta el tiempo de la ofrenda del sacrificio de la tarde. Pero no había voz; nadie respondió: nadie prestó atención.

Yahweh dio a los sacerdotes Efraimitas tiempo suficiente para admitir que estaban equivocados. Entonces Eliyahu reconstruyó el altar de Yahweh que había sido derribado, y cavó una zanja bastante grande para sostener dos medidas de semillas (probablemente representando las dos casas de Israel). Luego hizo que la gente empapara la madera con doce jarras de agua.

Melajim Alef (1 Reyes) 18: 30-37
30 Entonces Eliyahu dijo a todo el pueblo: “Acérquense a mí; y todo el pueblo se le acercó. Y reparó el altar de Yahweh que había sido derribado.
31 Entonces Eliyahu tomó doce piedras, según el número de las tribus de los hijos de Yaakov, a quienes había venido la palabra de Yahweh, diciendo: Israel será tu nombre.
32 Y con las piedras edificó un altar en el nombre de Yahweh, e hizo una trinchera alrededor del altar lo bastante grande para sostener dos medidas de semillas.
33 Y puso la leña en orden, cortó el toro en pedazos, y lo puso sobre la leña, y dijo: “Llenen de agua cuatro vasijas y derrámenlas sobre el holocausto y sobre el madero”.
34 Entonces él dijo: “Háganlo por segunda vez”, y lo hicieron por segunda vez; y él dijo: “Háganlo por tercera vez”, y lo hicieron por tercera vez.
35 Y corrió el agua alrededor del altar; y también llenó la zanja con agua.
36 Y sucedió que, en el momento de la ofrenda del sacrificio de la tarde, el profeta Eliyahu se acercó y dijo: “Yahweh, Elohim de Abraham, Isaac e Israel, sepan hoy que Tú eres el Elohim de Israel, y yo soy Tu siervo; y que he hecho todas estas cosas en Tu palabra.
37 ¡Escúchame, Yahweh! Escúchame, para que este pueblo sepa que Tú eres Yahweh Ha`Elohim; y que vuelves sus corazones a Ti”.

Yahweh respondió por fuego cuando Eliyahu invocó Su verdadero nombre.

Melajim Alef (1 Reyes) 18: 38-40
38 Y cayó el fuego de Yahweh, y consumió el holocausto, y el leño, y las piedras, y el polvo; y aún lamió el agua que estaba en la zanja.
39 Y viendo todo el pueblo, se postraron sobre sus rostros; y dijeron: ¡Yahweh es Ha’Elohim! ¡Yahweh es Ha’Elohim!
40 Entonces Eliyahu les dijo: “¡Capturen a los profetas del señor, que no se escape ni uno solo de ellos!” Entonces los tomaron, y Eliyahu los llevó abajo, al arroyo de Kishon, y los mató allí.

Los tres primeros mandamientos se refieren a la idolatría. En los dos primeros, Yahweh nos dice que no adoraremos a nadie más que Él, y no hagamos ninguna imagen grabada de Él. En el tercero dice que no dejemos que Su nombre caiga en ruinas (vacío/vano). Podemos poner excusas, si queremos, para dejar Su nombre en ruinas, pero Yahweh no nos dejará sin culpa, si hacemos eso.

Shemot (Éxodo) 20: 7
7 “No tomarás el nombre de Yahweh tu Elohim en vano, porque Yahweh no dará por inocente al que tome Su nombre en vano”.

Si amas a tu cónyuge, te aseguras de hablarle por su nombre correcto. Todo esto es simplemente una parte del amor, que es llamar a nuestro Esposo por Su nombre.

En Oseas 2:17 (2:19 en Hebreo), Yahweh dice que el día vendrá (después del Armagedón) cuando quitará el nombre de los Baales de la boca de Efraim, y ellos (los baales) no serán recordados por sus nombres nunca más. Éste sólo puede ser el nombre de “el Señor” porque ese es el único nombre con el cual los Efraimitas lo llaman. Ningún otro nombre encaja.

Oseas 2:17
17 Por lo cual tomará de su boca los nombres de los Baales, y ellos nunca más serán recordados por sus nombres.
(19) וַהֲסִרֹתִי אֶת שְׁמוֹת הַבְּעָלִים מִפִּיהָ | וְלֹא יִזָּכְרוּ עוֹד בִּשְׁמָם

Cuando leemos las Escrituras, estamos leyendo acerca de espíritus. Tenemos que darnos cuenta de que Yahweh y “el Señor” son dos deidades separadas. El Señor quiere que le adoremos el domingo, en Navidad, en Ishtar/Pascua. Tiene un hijo llamado Jesús que vino a acabar con el pacto nupcial (la Torah), así como con la novia (Israel). Él no es la misma deidad que Yahweh.

Oseas 13:1 nos dice que nuestros antepasados eran poderosos, y cuando hablaban, había temor. Sin embargo, cuando comenzaron a adorar a el Señor (en lugar de Yahweh) incurrieron en culpa. Ellos “murieron” espiritualmente (y ya no se contaron como Efraimitas). Esta es la gravedad del tercer mandamiento.

Hoshea (Oseas) 13: 1
1 Cuando habló Efraim, hubo temor. Fue exaltado en Israel; pero él incurrió en culpa por el Señor, y murió.

Yahweh es paciente, pero incluso Su gran paciencia tiene límites. Nuestros antepasados no vieron la importancia de hacer las cosas a Su manera, y finalmente llegó el momento en que Yahweh terminó (Gomer) con Efraim. Él ya no tendría misericordia (Lo-Ruhamah), por lo que ya no sería Su pueblo (Lo-Ammi).

Debido a que nuestros antepasados no valoraron la herencia que Yahweh les había dado, Yahweh envió al rey de Asiria para sacarlos de la tierra de Israel y sembrarlos en la tierra (mundo) como una semilla, y sus descendientes no volverían a casa por 2.730 años.

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