Chapter 20:

La Gavilla Mecida en el Año Sabático

La Escritura nos dice que no sembremos o cosechemos en el Shemittah (Año Sabático) o en el Jubileo (cincuenta años). Los cultivos no deben ser sembrados o “cosechados” durante este tiempo.

Levítico 25: 11-12
11 “El año cincuenta será para ti un jubileo:
en él no sembrarás ni segarás lo que crezca por sí mismo, ni recogerás las uvas de tu vid sin podar.
12 Porque es el Jubileo; será apartado para ti; comerás su fruto del campo”.
(11) יוֹבֵל הִוא שְׁנַת הַחֲמִשִּׁים שָׁנָה תִּהְיֶה לָכֶם | לֹא תִזְרָעוּ וְלֹא תִקְצְרוּ אֶת סְפִיחֶיהָ וְלֹא תִבְצְרוּ אֶת נְזִרֶיהָ:
(12) כִּי יוֹבֵל הִוא קֹדֶשׁ תִּהְיֶה לָכֶם | מִן הַשָּׂדֶה תֹּאכְלוּ אֶת תְּבוּאָתָהּ

Algunos enseñan que no podemos ofrecer una Gavilla Mecida en estos años porque no podemos “traer la cosecha” de la cebada en ese momento. Sin embargo, las Escrituras no dicen esto. Como explicamos en “el Calendario de la Torah”, el mandato es no abstenerse de participar del producto del campo por completo: más bien, el versículo 12 nos dice que comamos el producto de la tierra de ese año “del campo” (en oposición a “del granero”). Como en el Edén, podemos comer del campo de la mano a la boca, y también podemos tomar lo que necesitamos para el día. Lo que este pasaje prohíbe es “traer la cosecha” (o guardar, como uno podría hacer con una cosechadora), y luego vender el cultivo (como se hace en los otros años): sin embargo, nunca hay un momento en que no debemos traer las primicias de la tierra a Yahweh con acción de gracias y alabanza.

La lección espiritual es clara: cuando Yahweh provee para nuestras necesidades corporales, quiere que le demos nuestro agradecimiento. Él quiere que reconozcamos que Él es Elohim, dándole a Él lo primero que nos acaba de dar. Esto es también lo que hizo tan grato el sacrificio de Hevel (Abel).

B’reisheet (Génesis) 4: 3-5
3 Y con el transcurso del tiempo, sucedió que Qayin (Caín) trajo una ofrenda del fruto de la tierra a Yahweh.
4 Y Hevel (Abel) también, trajo del primogénito de su rebaño y de su grasa. Y Yahweh se agradó de Hevel y de su ofrenda,
5 pero no se agradó de Qayin (Caín) y de su ofrenda. Y Qayin se enojó mucho, y su semblante cayó.

A Yahweh no le agradó la ofrenda de Qayin porque Qayin no pensó en honrar a Yahweh con las primicias de lo que había recibido. No importa la forma, si tenemos que trabajar para obtener el crecimiento (tal vez mediante el cultivo), o si Yahweh simplemente nos da los cultivos (como cuando comemos los “cultivos que crecen solos” en los años de descanso), A Yahweh le encanta cuando puede ver que nuestros corazones están llenos de alegría y agradecimiento espontáneo por habernos dado lo que necesitamos para sobrevivir.

Debemos saber que Yahweh no necesita nada. Él no necesita cebada, ni sangre de toros o corderos. Él no tiene necesidad de sacerdotes, ni de levitas, ni siquiera de ti o de mí. Lo que Él quiere ver, sin embargo, es que lo reconozcamos como la fuente de todas las cosas buenas; y que nuestros corazones estén tan llenos de amor y alegría que cuando Él provea para nuestras necesidades físicas, ansiosamente deseemos devolverle las Primicias de todo lo que Él nos acaba de dar.

No es el regalo en sí lo que Yahweh quiere. Por el contrario, lo que Él quiere es que estemos ansiosos por dárselo. Y en el caso de los cultivos anuales con que Yahweh nos bendice cada año, Yahweh nos deja saber que podemos mostrarle nuestro agradecimiento dándole las primicias de la nueva cosecha de la cebada. Ese principio no cambia en los años sabáticos, ni en el Jubileo: en todo caso, solo va a aplicarse aún más.

Como explicamos en El Calendario de la Torah, el simbolismo entre la cebada y Yeshúa es muy fuerte. La cebada es la primera de las cosechas que está lista en la Tierra de Israel, y las primicias de la cebada son las primeras de las primicias de la tierra. De la misma manera, Yeshúa se convirtió en la primera de las primicias del Israel redimido cuando Yahweh lo resucitó de entre los muertos.

Qorintim Aleph (1ra. Corintios) 15:20
20 Pero ahora el Mesías ha resucitado de los muertos, llegando a ser primicias de los que se durmieron.

Yeshúa cumplió la primera sombra profética de los Primeros Frutos de la Gavilla Mecida. Sin embargo, como explicamos en Israel Nazareno, todos los festivales de Yahweh tienen otros cumplimientos por venir, en el futuro. Por lo tanto, sugerir que ya no necesitamos realizar la Ofrenda de la Gavilla Mecida sería negar que se avecinan más cumplimientos proféticos de la misma. [También sería esencialmente participar de la Teología del Reemplazo, que sabemos por el estudio, “El Árbol del Conocimiento, El Árbol de la Vida” es el fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. El fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal es de lo que participamos cuando decidimos hacer lo que nosotros queremos basados en nuestros propios pensamientos e intelecto, en lugar de obedecer la Voz de Yahweh y la Torah].

Otra razón por la cual algunos enseñan que no podemos ofrecer la ofrenda de la Gavilla Mecida en agradecimiento en el año de descanso, es la idea errónea de que la Gavilla Mecida solo puede tomarse de la cebada cultivada. La Escritura tampoco dicen esto. Más bien, las Escrituras solo dicen que tenemos que ofrecerle los primeros frutos de la tierra (en acción de gracias y en alabanza). Si bien podemos cosechar las cosechas a medida que maduran, en el versículo 14 nos dice claramente que no debemos comer (o vender) ninguno de los cultivos nuevos hasta después de haberle traído las primicias de esta cosecha en acción de alabanza y adoración; y este mandamiento se aplica a nosotros y a nuestros hijos para siempre, sin importar dónde vivamos.

Vayiqra (Levítico) 23: 10-11, 14
10 Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando ustedes entren a la tierra que Yo os doy y la coseches, entregarán al sacerdote una gavilla como primicia de los primeros frutos de vuestra cosecha.
11 Él mecerá la gavilla delante de Yahweh, para que sea aceptada en vuestro nombre; el día después del Shabbat, el sacerdote la agitará …”
14 No comerán pan, ni grano tostado, ni grano fresco, hasta el mismo día en que hayan ofrecido la ofrenda a vuestro Elohim; será un estatuto perpetuo por todas vuestras generaciones y en todas vuestras habitaciones”.

La cebada crece como el pasto salvaje en todas partes de Israel. Crece como la proverbial “hierba del campo”, precisamente porque es simplemente una hierba del campo. Naturalmente, la cebada madura más pronto en las áreas más cálidas (como en el valle del río Jordán y en el Negev), pero también crece cerca del Monte del Templo en Jerusalén, en las montañas de Samaria, y en el Golán. Por supuesto, madura por completo uno o dos meses más tarde en las zonas más frías, en las montañas. Incluso en los años en que debemos dejar que la tierra descanse, siempre hay abundante cebada para tomar suficiente para la Ofrenda de la Gavilla Mecida. Además, “la cebada nace por sí misma” todavía brota en los campos agrícolas, incluso en los años de descanso.

La cebada que se riega (sembrada y cuidada) generalmente madura de 4 a 6 semanas antes que la cebada que no se riega (salvaje). Es un tema de debate si debemos usar cebada de regadío (cultivada) para establecer el mes del Abib. Algunas personas creen que no deberíamos usar cebada de regadío, ya que la Tierra de Israel no necesitaba riego en la antigüedad.

Devarim (Deuteronomio) 11: 10-12
10 Porque la tierra donde vas a entrar para poseerla no es como la tierra de Egipto, de donde has salido, donde sembrabas tu semilla y la regabas con tu pie, como un huerto de vegetales;
11 sino que la tierra a la que pasas para poseer es una tierra de montes y valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo,
12 es una tierra por la cual Yahweh tu Elohim se preocupa; los ojos de Yahweh tu Elohim siempre están sobre ella, desde el comienzo del año hasta el final del año”.

Estos mismos creen que deberíamos intentar reestablecer la “condición natural” en el avistamiento de Abib, y por lo tanto rechazan la cebada de regadío para utilizarla para establecer el comienzo del Abib, ya que “no refleja la condición natural que Yahweh provoca”. Sin embargo, otros si aceptan la cebada cultivada para determinar el Abib, ya que no quieren sobrecargar excesivamente a los agricultores que eligieron por criar cebada.

Aquellos que creen que deberíamos usar campos de cebada de cultivo para la Ofrenda de la Gavilla Mecida, señalan que, aunque los granjeros pueden cosechar su cebada a medida que madura, no pueden comer ni vender ninguna de las nuevas cosechas hasta después de que se ofrezca la Gavilla Mecida. Esto podría crear una condición en donde los agricultores tendrían que cosechar su grano de cuatro a seis semanas antes de poder comerlo o venderlo. Si esta práctica se hubiera utilizado en la antigüedad, podría haber ejercido una presión innecesaria sobre los agricultores de cebada.

No importa si usamos cebada silvestre, domesticada, regada o no regada para la Ofrenda de la Gavilla Mecida, una razón por la cual es tan importante usar la primera cebada en madurar es porque Yahweh se preocupa por los pobres, las viudas, los huérfanos y los extranjeros. Él nos ama a todos, seamos ricos o pobres. Él no solo está preocupado por los que tienen, sino también por los que no. En la antigüedad, nunca fue un hecho el tener suficiente comida para comer, y Yahweh nos dice que dejemos las esquinas del campo y los rebuscos para los pobres, las viudas, los huérfanos y los extranjeros.

Vayiqra (Levítico) 19: 9-10
9 “Cuando recojas la cosecha de tu tierra, no cosecharás las esquinas de tu campo, ni recogerás los rebuscos de tu cosecha.
10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás todas las uvas de tu viña; las dejarás para el pobre y el extranjero: Yo, Yahweh tu Elohim”.

Yochanan HaMatbil (Juan el Inmersor / Bautista) comía lo que encontraba, viviendo de la tierra. En Mateo 3: 4, se nos dice que su comida era (solo) langostas y miel silvestre.

Mattithyahu (Mateo) 3: 4
4 Y Yochanan estaba vestido con pelo de camello, con un cinturón de cuero alrededor de su cintura; y su comida era langostas y miel silvestre.

Había muchas personas justas en el antiguo Israel que esencialmente carecían de hogar y tierras. Estos a menudo tenían que comer lo que podían encontrar; sin embargo, no podían comer nada de los nuevos cultivos hasta después de que se haya ofrecido la Ofrenda de la Gavilla Mecida.

Vayiqra (Levítico) 23:14
14 “No comerán pan, ni grano tostado, ni grano fresco, hasta el mismo día en que hayan ofrecido la ofrenda a vuestro Elohim; será un estatuto perpetuo por todas vuestras generaciones y en todas vuestras habitaciones”.

Es vital que el sacerdocio establezca la Cabeza del Año de acuerdo con lo primero de las primicias de la cebada, para que se pueda ofrecer la Ofrenda de la Gavilla Mecida, y entonces toda la gente pobre pueda comer. Cualquier otra cosa que ponga una carga innecesaria sobre los pobres, no es agradable para Yahweh.

Que Él nos traiga a todos de vuelta a Su calendario, pronto y en nuestros días, Amén.

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